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Tag Archives: impuesto a las ganancias

Cuidado con las citas

Cuando en algunos fallos o dictámenes se mencionan citas bibliográficas, la prudencia aconseja recurrir a la fuente mencionada, para conocer el contexto de la cita y poder analizar su pertinencia; esta práctica me ha producido sorpresas, algunas desarrolladas en otro lugar (1) y otras como la que se comenta.

En el resumen del fallo Griselda Maria De las Nieves (2) donde se trataba de la inclusión en el tributo de las retroactividades generadas por una renta vitalicia previsional,  la mayoría cita mi libro Impuesto a las Ganancias donde, analizando el inc. v) del art. 20 se dice que “…la razón subyacente de esta disposición es que para el acreedor no existe ningún tipo de ganancia, sino solamente el recupero en valores constantes de su acreencia” pero no se menciona que, como también se dice en la obra y establece la propia ley, esta norma se aplica, para quienes declaran sus rentas por el criterio de lo percibido, como es el caso, a las actualizaciones posteriores a la percepción.

Como se sabe las retroactividades jubilatorias se perciben cuando se produce su pago, situación que en el caso no se ha producido, por lo que la solución es la contraria: están comprendidas en el tributo. A mayor abundamiento, la ley tiene un mecanismo propio (art. 18 inc. b) 3er párrafo), de carácter optativo, para imputarlas cuando la percepción provoque una aumento desmedido del tributo.

 

(1)   En el art. “Algo más sobre las multas”, publicado en el Consultor Tributario de febrero 2015   mencioné un dictamen en el cual, la cita de un concepto del Dr. Enrique J. Reig, al ser sacada de contexto, fundamentaba una opinión contraria a la que el autor exponía en su obra.

(2) CFSS, sala I, Cappiello, Griselda Maria De las Nieves y Otro c/P.E.N. y otro s/Amparos y Sumarisimos

Ver fallo y comentario en http://www.diariojudicial.com/fueroseguridadsocial/El-retroactivo-de-la-renta-vitalicia-no-paga-Ganancias-20150313-0001.html

 

Posted by on abril 8, 2015 in Exenciones

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Reglamentación reforma de ganancias

Desde que saliera la modificación en el impuesto, aparecieron múltiples dudas sobre la aplicación de las nuevas normas, algunas de las cuales fueron comentadas en el post “Las ganancias de la compraventa de acciones” (12/11/2013).

La proximidad del fin de año hace más agudo el problema ya que, según se apliquen aquellas, las consecuencias para los contribuyentes pueden ser muy distintas y, finalizado el año fiscal, irreversibles.

Como anda circulando por internet un proyecto de reglamentación, sin validar su origen, lo adjuntamos para quienes quieran estudiarlo y avizorar un incierto porvenir; seguramente, aunque se apruebe, no saldrá antes de fin de año.

Proyecto Reglamentación Modificación Ganancias 2013 E&Y.

Felicidades a todos. Luis.

 

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Reforma del Impuesto a las Ganancias

Como es sabido, la ley 26893 modificó el tributo en materia de resultados provenientes de la venta de bienes muebles amortizables, acciones, títulos y participaciones sociales y dividendos. En La Ley Online he publicado un comentario al respecto.

Con el propósito de recibir opiniones de los seguidores de este blog, se enunciarán algunas de las dudas que produce un  primer análisis de la norma:

En materia de resultado de la venta de bienes muebles amortizables, faltaría definir, en el caso de los desafectados, a partir de qué momento dejan de estar gravados.

En cuanto al resultado de la enajenación de acciones y similares, no se sabe cómo se aplicará la alícuota del 15%, cuando el resultado neto sujeto a impuesto sea menor que la ganancia por compraventa de acciones: ¿cuál parte estará gravada a la alícuota general y cuál al 15%?. Tampoco se determina cómo se imputarán los quebrantos de ejercicios pasados.

En lo que hace a los dividendos, al no ser aplicable el art. 46 ¿quedan gravados los provenientes de revalúos o ajustes contables?, además, al no preverse normas para el rescate de acciones, se abre una importante vía para la elusión del tributo. Por otra parte, se ignora cuáles son los dividendos alcanzados:  ¿los que se voten desde ahora? ¿los que se pongan a disposición de aquí en mas?.

Un problema que se resuelve, indirectamente, es el cómputo como gasto del impuesto sobre los bienes personales a acciones y participaciones: al estar los dividendos gravados es deducible, aunque no faltará algún fiscalista que niegue esta posibilidad, alegando que se trata de un impuesto distinto, ya que tiene carácter instantáneo.

Por último, una cuestión muy importante es la vigencia ya que, al ser el tributo anual estas reformas “a partir de…” suelen generar diversos problemas.

Se esperan opiniones.

 

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Impugnación de gastos por falta de retención del impuesto

Alfredo Bacigaluppi ha enviado el siguiente post:

La AFIP ha “desempolvado” otra norma vinculada con la deducibilidad, el art. 40, tal como lo ha hizo con el uso ampliado del Art. 37 de la Ley de Impuesto a las Ganancias:

Como es sabido aquel art. de la ley dispone “Cuando el contribuyente no haya dado cumplimiento a su obligación de retener el impuesto de conformidad con las normas vigentes, la Dirección General Impositiva podrá, a los efectos del balance impositivo del contribuyente, impugnar el gasto efectuado por éste”.

Al respecto es significativo un reciente fallo y su apelación, en especial por la situación de regularidad del contribuyente o responsable allí admitida:

1. Fallo Estancia el Cherque SA, TFN , Sala B, 27/06/2012. La AFIP impugnó el gasto por inexistencia de la retención a unos proveedores, pero constató que dichas operaciones fueron reales. El tribunal desestimó la impugnación y reiteró es que es FACULTATIVA, y basado en la realidad de las operaciones que constató el Organismo Fiscal con sus propios actos. Asimismo, aclaró que si el responsable no cumple con el mandato de retener el fisco tiene los instrumentos de la Ley 11683 (Art. 8 y Art. 45).

2. Fallo Estancia el Cherque SA, C.N.C.A.F., Sala B, 28/02/2013. Este tribunal entre otros argumentos menciona que el Tribunal Fiscal de la Nación restó validez a la elección del Fisco Nacional, bajo el único argumento cierto y concreto -referido a la mecánica y condiciones de aplicación del art. 40- al considerar por su sola opinión que dicha vía resulta palmaria y desmedidamente más gravosa para el contribuyente en el contexto de los hechos analizados.

Sigue diciendo que en tales condiciones, la decisión apelada prescinde sin justificación alguna de lo dispuesto por el Art. 40 de la ley del tributo. En tal sentido, cabe recordar que en reiteradas oportunidades se ha señalado que el mayor o menor acierto o error, mérito o conveniencia de la solución adoptada por la autoridad administrativa constituyen -en principio- puntos sobre los que no cabe al Poder Judicial pronunciarse, mas ello es así en la medida que el ejercicio de esas facultades discrecionales no se compruebe como irrazonable, inicuo o arbitrario. Asimismo, menciona que la actora no logró acreditar el ingreso del tributo por parte de los prestadores del servicio.

Atención que en este tema, la Cámara hace referencia con el no ingreso de la AUTORETENCIÓN de la RG AFIP 830 (que por lo visto sería el único eximente para ella) y no como hizo Estancia El Cherque en la causa, con el aporte de la presentación de la DDJJ y el pago de ganancias del proveedor (del no retenido). Esto último es eximente para el Art. 8 de la Ley 11.683, pero por lo visto fue desestimado a los fines del 40.

Por lo menos, la Cámara no confirmó la multa por omisión del IG que la AFIP le había aplicado al contribuyente basada que las deducciones habían sido impugnadas a posteriori por el incumplimiento del Art. 40.

 

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Mínimo no imponible y confiscación

He recibido una nueva obra: El Principio Constitucional de No Confiscatoriedad Tributaria (Abeledo Perrot, 2012) cuyo autor es Gustavo J. Naveira de Casanova, distinguido jurista y amigo y me parece interesante comentarles la relación que hace entre los conceptos del título.

Comienza el análisis afirmando que dicho mínimo cubre los recursos que se estiman de primera necesidad, siendo, agrego, el umbral de la capacidad contributiva. Las características principales de la figura son su dependencia de la época y el lugar.

Por otra parte, siguiendo a mi entender el concepto de Jarach, sobre la necesidad de integrar el análisis del ingreso con el del gasto, relaciona su medida con “el nivel de satisfacción de las necesidades por el Estado, a través del gasto público” (p. 434) ya que mejores servicios pueden justificar una mayor imposición mediante menores mínimos.

Por último relaciona este concepto con el principio de no confiscación, diferenciándolos, ya que el primero resguarda una cantidad mínima esencial para la reproducción de las condiciones de vida de la persona, mientras que el segundo “…compara en medida indeterminada la renta o el patrimonio del individuo…con el monto desproporcionadamente alto de la detracción tributaria” (p. 436).

Va de suyo que este tema es, en el fondo, una discusión política pero debe ceñirse a las normas constitucionales, tan olvidadas a veces en el apasionamiento de la disputa.

Por otra parte no debe olvidarse el congelamiento que han sufrido estos valores, aun considerando como unidad de medida las cifras oficiales de aumento de precios  y el correlativo efecto que esto ha tenido en la aplicación de las alícuotas progresivas del impuesto volviendo, de algún modo, “ricos” a todos los contribuyentes. El efecto se refuerza con el congelamiento de la propia escala de alicuotas.

En estos momentos en que un tema técnico como el del mínimo no imponible forma parte de la discusión  pública, donde se oyen tantas voces alegando por su elevación (o directamente la eliminación del impuesto a las ganancias) es bienvenido el enfoque jurídico que, con el análisis técnico adecuado, pone las cosas en su lugar, brindando un  marco racional a la cuestión.

 

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Impuesto a las ganancias, algunas propuestas de reforma.

Se ha publicado el número 13 de la revista digital Voces en el Fénix, dedicado a la reforma tributaria, que puede consultarse en:  

http://www.vocesenelfenix.com/content/reforma-fiscal-la-más-deseada-y-la-más-ausente

En la misma se ha incluido el articulo que sigue:

Impuesto a las ganancias algunas propuestas de reforma

Por Luis Omar Fernández
Doctor en Administración y Contador Público. Profesor Universidad de Buenos Aires.
El impuesto a las ganancias es más apropiado para volver más progresivo el sistema impositivo nacional. Es un factor clave para la redistribución de la renta. Sin embargo, varias son las reformas necesarias para lograrlo. A continuación, una serie de propuestas para tener en cuenta.

Para hablar sobre los impuestos o el gasto público es necesario, con carácter previo, tener una posición sobre las funciones y cometidos del Estado. Ello, porque existe una dicotomía fundamental: el grupo de quienes utilizan los bienes y servicios públicos no es idéntico al de quienes pagan los impuestos, aunque en su conjunto ambos constituyan toda la población; esto provoca que, prima facie, el interés de quienes usufructúan los bienes y servicios públicos sea que estos se perfeccionen, se abaraten o sean gratuitos, mientras que el objetivo de quienes pagan impuestos es que el Estado se reduzca a su mínima expresión, para que exista menos gasto a financiar. La gran mayoría de los argumentos sobre el impuesto y el gasto se originan en las consideraciones citadas.

Otra arista que debe tenerse siempre presente es que los impuestos tienen como principal fin el allegar recursos al Estado, el hecho de que las consecuencias que aquellos producen en la economía permitan utilizarlos con criterio extrafiscal no debe hacer perder de vista aquella finalidad; siempre deben compararse los costos totales de una desgravación o de una exención con los de un subsidio que cumpla la misma función.

Actualmente es común aceptar que el mecanismo del mercado produce una distribución de renta que no se compadece con la equidad, y los remedios para ello son, por un lado, la intervención del Estado para moderar los excesos y, por otro, el gasto y el impuesto. Aquí se habla de este último, en especial del que grava las rentas en sus dos formas: el impuesto personal a la renta global y el impuesto societario, que en nuestro país están comprendidos en una misma ley, la de Impuesto a las Ganancias.

Impuesto personal a la renta global

Tiene como fundamento la capacidad contributiva de los sujetos y es el tributo más apropiado para utilizar la progresividad como factor de redistribución de la renta. Es más, tal como indica Neumark en Los principios de la imposición, dicha progresividad debe ser mayor que lo que indica la capacidad contributiva, de modo de poder compensar la regresividad de los impuestos indirectos.

Hace ya tiempo que las corrientes neoliberales atacan a este tributo y pretenden suplantarlo por un impuesto al gasto personal que, como es obvio, favorece a quienes más ganan; como esto aún está en el terreno de las utopías, han proliferado otras propuestas: impuesto dual, flat tax y otros que, en realidad, lo que plantean es simplemente dejar de lado la progresividad; eliminada la misma, se podrá atacar con similares argumentos a las “altas tasas” del tributo resultante. En definitiva, lo que molesta es la progresividad y la redistribución.

Una de las bases de este impuesto es el concepto de renta a utilizar, o sea cuál es la riqueza que se va a alcanzar y que la equidad obliga que tributen todas las rentas: toda afluencia de ganancia al sujeto debe gravarse.

La aplicación práctica de este concepto es dificultosa por varias razones, la principal es el problema que plantea aplicar la progresividad a las ganancias de capital y eventuales.

La imposición a la renta en la Argentina

En los últimos años el crecimiento de la recaudación del Impuesto a las Ganancias es auspicioso, esa tendencia debe afianzarse con diversos cambios relacionados con su estructura y fiscalización.

En la actualidad, la recaudación se obtiene principalmente de dos sectores: los empleados en relación de dependencia y las empresas; el resto de los contribuyentes observa un cumplimiento muy pobre, con importante evasión; además, existe un régimen simplificado (monotributo) que, en los hechos, opera como un subsidio a ciertos grupos de clase media, habida cuenta de su bajísima tasa efectiva de tributación que, además, se beneficia con una exención de sus ventas en el IVA.

Así quedan definidos dos de los objetivos a lograr, que se encuentran fuera de la estructura propia del impuesto:

* Incorporar a la tributación una parte importante de las rentas que la evaden y que la eluden.

* Eliminar el actual régimen simplificado o, de considerarlo necesario, crear otro dentro del impuesto, con menores requisitos informativos, dirigido a muy pequeños contribuyentes y con tasas similares a las del régimen general: debe ser más simple, no más barato.

Algunas de las otras cuestiones generales a considerar son:

a) Ajuste por inflación.

El impuesto actual no considera los efectos de la inflación: no se pueden deducir las pérdidas, ni gravar las ganancias de ese origen, lo cual no es justo. Esa cuestión debe ser rápidamente abordada, con los imperfectos medios técnicos existentes, de modo de liquidar el impuesto sobre una base más aproximada a la real; el método de ajuste por inflación que contiene la ley es perfectible pero, mientras tanto, debería aplicarse, para lo cual sólo hace falta que se publiquen los índices de ajuste respectivos.

b) Renta mundial.

El criterio de renta mundial existente en la ley grava las ganancias que obtienen en todo el mundo los residentes en el país; uno de sus efectos es producir doble imposición: se paga donde se obtiene la renta y donde reside el contribuyente. Este efecto se atenúa permitiendo tomar en el impuesto a las ganancias como crédito el impuesto pagado en el extranjero; además, los convenios de doble imposición tienen tasas de impuesto menores para los países que los suscriben.

Este mecanismo que parece neutral perjudica a los países que tienen muy poca base imponible para recaudar en el exterior y poca capacidad para fiscalizar esas rentas.

El perjuicio se manifiesta al suscribir convenios de doble imposición. En todos los casos firmados por nuestro país se verá que la tributación de regalías, dividendos y otras ganancias detalladas en los mismos es muy inferior a la de la ley en vigencia: se cede impuesto a cambio de nada ya que hay muy pocos residentes en el país que obtengan rentas en el exterior y se beneficien con menos impuesto extranjero: se cede recaudación a cambio de casi nada. Por último, la capacidad de la administración para detectar esas rentas y patrimonios es casi nula: el impuesto deja de ser tal y se convierte en un pago voluntario.

Habría que revisar los pros y los contras de este criterio para ver si es conveniente mantenerlo.

Impuesto personal

Dentro de la estructura del tributo, deben abordarse las siguientes cuestiones principales:

a) Ganancias de capital y eventuales.

Las primeras son las que se producen por enajenación o valorización de bienes que no se han adquirido con intenciones de venderlos; son frutos del capital distintos que la renta. Por su parte las ganancias eventuales son las originadas principalmente por el azar, por ejemplo ganar un premio; a veces se confunden con las ganancias de capital aunque en lo único que se parecen es en la irregularidad de su obtención.

El actual impuesto no grava estos resultados, excepto para las empresas. Esto afecta mucho a la equidad y, junto con ciertas exenciones, convierte prácticamente al país en un paraíso fiscal. El objetivo fundamental de fortalecer el impuesto requiere gravar estas rentas.

Las ganancias de capital pueden tratarse de las siguientes formas:

* Incluirlas en el impuesto personal.

* Gravarlas con un impuesto específico.

La primera alternativa es la más adecuada para lograr equidad y progresividad; la capacidad contributiva de esas ganancias es la misma que la que producen las demás rentas y debe estar alcanzada por la misma progresividad.

Una dificultad es que estas rentas suelen devengarse en largos períodos y ser de volumen importante; su incorporación directa a la base del impuesto produce, entonces, un aumento muy grande en la alícuota que, en años futuros, volvería a bajar a su nivel normal: esto no parece muy justo.

Se han propuesto diversas soluciones a esta cuestión, entre otras, en lugar de gravarlas en el año de la venta distribuir proporcionalmente la ganancia en varios ejercicios, afectar la utilidad del bien enajenado a la compra de un nuevo bien de reemplazo (se posterga la imposición hasta la venta siguiente), gravarlas a la alícuota promedio del contribuyente en los últimos años o, directamente, fijar un tope a la tasa aplicable.

Además, algunas de estas utilidades merecen un tratamiento diferente; así, la ganancia de la venta de la casa habitación, por elementales razones de equidad, debe tener un tratamiento específico: por ejemplo, hasta determinado valor, considerarla exenta; mas allá de aquel y hasta otro tope superior, se podría implantar un sistema de afectación de la utilidad al costo de la nueva vivienda que posibilite el diferimiento de la tributación. La ganancia de las viviendas de mayor valor debería tributar sin más.

También debiera permitirse un sistema de venta y reemplazo para la utilidad proveniente de la enajenación de bienes de uso e inversiones afectados a obtener renta.

En cuanto a las ganancias eventuales, la situación es muy diferente y la solución más sencilla es alcanzarlas con un impuesto específico de tasa proporcional, que habitualmente suele ser menor o igual a la tasa media del impuesto personal. El inconveniente de esta solución es la disminución de la progresividad; no obstante se considera que, dada la magnitud de estas rentas, se trata de un problema global menor.

b) Dividendos.

Este tema ha sido reiteradamente abordado por el autor, quien tiene pública posición tomada en el sentido de la necesidad de incluir a los dividendos en la base del impuesto personal, por lo que sólo se harán recomendaciones sobre el tratamiento a acordar a los mismos, exponiéndose las razones que lo avalan; no obstante ello, es justo decir que algunos que sostienen la posición contraria alegan que el impuesto del accionista ya lo pagó la sociedad, por lo que de gravarlo en cabeza del accionista habría doble imposición, y otros opinan que el sistema actual es una medida muy útil para atraer capitales.

En nuestro país, históricamente, se han utilizado la mayoría de los sistemas conocidos y, en la actualidad, se está en el peor de los mundos: los dividendos se consideran “no computables”, o sea que el accionista no paga impuesto alguno por estas rentas.

Incluir los dividendos en la base del impuesto tiene las siguientes ventajas:

* Mejora la equidad horizontal: a un mismo nivel de renta, todos pagan lo mismo, no interesando la fuente de aquella.

* Mejora la equidad vertical: al incorporar a la base rentas que estaban fuera de ella, cada persona paga por toda su capacidad contributiva.

* Mejora la progresividad, pues los dividendos son percibidos generalmente por personas de altos ingresos o patrimonio.

* Consigue la neutralidad en el tratamiento de las diferentes inversiones: quien perciba dividendos, pagará lo mismo que quien gane intereses o regalías.

En la mayoría de los países existen sistemas que, de algún modo, moderan la doble imposición concediendo un crédito en el impuesto personal del accionista por el impuesto que pagó la sociedad.

Se considera que, más allá del perfeccionismo técnico de los diferentes sistemas, debe utilizarse uno que sea aplicable a la realidad del país, por lo cual se propone gravar los dividendos en el Impuesto a las Ganancias con un crédito de impuesto que considere la doble imposición; si se deseara aumentar la progresividad, se podría fijar un tope porcentual a dicho crédito, tal como establecía la ley 20.628 que, en su texto original lo fijaba en el 28 por ciento.

En cuanto a los dividendos percibidos por residentes, pero originados en sociedades del exterior, debe mantenerse su gravabilidad y el crédito de impuesto por el tributo extranjero sobre esos dividendos, pero no concederlo por ningún otro concepto diferente, tal como el impuesto societario extranjero u otros. El país no debe corregir tal doble imposición ya que el impuesto societario fue recaudado por otro Estado.

c) Unidad contribuyente.

La ley del impuesto dispone que ciertos bienes gananciales debe declararlos el “marido” pero, con el dictado de la ley 26.618 de matrimonio igualitario, aquel ha desaparecido ya que esta se refiere a “cónyuges”, “contrayentes” o “esposos”, con lo que queda indefinido quién debe declarar tales bienes. La solución que se propone, para los bienes gananciales que no sean ganados por alguno de los contrayentes, es que los declaren ambos cónyuges en proporción al resto de las ganancias que deban declarar.

d) Mínimo exento.

Este valor es muy importante pues es el umbral de la capacidad contributiva: quien no llega a él no contribuye, quien lo supera puede deducirlo de su ganancia gravada. Como representa el mínimo de renta necesario para vivir, debe otorgarse a todos: los ricos también deben tener derecho al mismo.

En esta cuestión hay que considerar dos aspectos: uno, la forma de la deducción, y otro, los conceptos incluidos. En el primer caso, las deducciones actualmente son un importe fijo, por lo que a quienes tienen altas rentas les permiten ahorrar hasta un 35% de su valor; sería mucho más justo que fueran un crédito que se deduzca directamente del impuesto, con este simple cambio se mejorarían mucho los aspectos de equidad del tributo.

El segundo punto está relacionado con los conceptos que dan origen a las deducciones: mínimo vital y situación familiar (hijos y otros familiares a cargo); actualmente las pueden tomar ambos cónyuges simultáneamente, lo que perjudica a los matrimonios donde uno solo tiene ingresos, sería más justo permitir tomar una sola deducción por carga de familia, sean uno o dos los padres que obtienen renta.

Además, debería estudiarse la posibilidad de implantar deducciones especiales por edad avanzada y por minusvalías o capacidades diferentes, ya que esas personas tienen mayores costos de salud y de subsistencia que los que deben afrontar quienes no se encuentran en esas situaciones.

En cuanto a las deducciones especiales que tienen como fin aliviar la presión sobre las “rentas ganadas”, tradicionalmente fue mayor la de los empleados que la de los independientes, pero la diferencia entre ambas se ha distorsionado siendo actualmente 3,8 veces mayor la de los primeros; debería volverse a una proporción más razonable. La solución de esta cuestión, y en general el monto de todas las deducciones, no es técnica sino política.

e) Escala de alícuotas y exenciones.

La estructura de la escala de alícuotas no ha sido actualizada desde el período fiscal 2000, por lo que rápidamente llega a los tramos superiores: toda persona que supere los $ 10.000 mensuales de base imponible (no se podría decir que es alguien rico, o que tiene la máxima capacidad contributiva) pasa a tributar la alícuota máxima.

Este fenómeno afecta la progresividad porque esta requiere que no sólo quienes más ganan más paguen, sino que quienes menos ganan, también paguen menos; si se aplica la alícuota máxima a muchos, el tributo tiende a volverse proporcional: se pierde la progresividad.

Entonces, habría que actualizar los escalones, y la pérdida de recaudación que ello implica debe solucionarse generalizando el impuesto mediante la eliminación de los huecos en su base, y un estudio profundo y exhaustivo de las exenciones.

En este último aspecto hay algunas que son muy irritativas, como las de los jueces y la facultad de los presidentes de las cámaras de Diputados y de Senadores para determinar cuáles de los pagos que realizan a sus integrantes son un mero reembolso de gastos, por lo que no tributan. El articulo de las exenciones merece un estudio específico donde se establezcan, a partir de cero, cuáles merecen ser mantenidas.

Impuesto societario

Este tributo grava, generalmente con alícuota proporcional, las utilidades de las sociedades y de otros sujetos, y existe prácticamente en todo el mundo.

Uno de sus aspectos más discutidos es si desalienta o no las inversiones, y para evitar este supuesto efecto se proponen bajas de alícuotas, incentivos y otros mecanismos; la teoría económica intenta abordar la cuestión mediante análisis de equilibrio parcial y de equilibrio general que no tienen una respuesta única; algunos dicen que el impuesto se traslada a los consumidores, otros que a largo plazo se traslada a los accionistas y hay teorías para todos los gustos, como se puede ver en la literatura.

Si se mira la cuestión desde otro punto de vista, por ejemplo el del inversor, algunos autores han clasificado los factores que toman en cuenta las empresas multinacionales para realizar inversiones, ubicando a los impuestos después de los elementos geográficos, climáticos, extensión del control gubernamental, costo de mano de obra, niveles de educación e inestabilidad política. Ello induce a pensar que debe tenerse mucho cuidado con la concesión de ventajas tributarias ya que no está probado su rol definitorio en la decisión de invertir.

Mas allá de estas cuestiones, en el impuesto vigente hay dos temas importantes a definir:

* La tasa.

* El tratamiento de las pymes.

A tenor de lo comentado sobre la gravabilidad de los dividendos en el impuesto personal y siempre que se reconozca la existencia de doble imposición, habría que disminuir la alícuota del impuesto societario; esto permitiría, además, mejorar la progresividad del impuesto personal ya que actualmente su alícuota máxima es igual a la societaria; esta situación es inaudita y contradice la experiencia mundial. La original ley de Impuesto a las Ganancias gravaba el dividendo, tenía una alícuota máxima personal del 45% pero la alícuota societaria era del 20 por ciento.

Para llegar a un esquema más racional de tasa podría pensarse en una rebaja gradual del impuesto societario, de modo de dar tiempo a que las reformas en la renta gravada y las exenciones aumenten la recaudación, partiendo de un 28/30% con el propósito de arribar al 20/22% a mediano plazo; habría también que ver cómo evolucionan las alícuotas de los países del Mercosur.

En lo atinente a las pymes, es conocido que son las principales fuentes de empleo de mano de obra y tienen un importante papel en la promoción del mercado interno y en el desarrollo de la economía; por ello se cree importante beneficiarlas con algún sistema de incentivos que les permita compensar las desventajas de su menor escala de producción y la dificultad de acceso al crédito.

Tal vez pudiera utilizarse un sistema simplificado, mejorando el existente, con alícuotas adecuadas y un fuerte control sobre la emisión y registración de operaciones, de modo de eliminar las principales falencias del régimen de monotributo existente. Otras medidas que servirían al mismo fin serian, por ejemplo, la posibilidad de utilización sin obstáculos ni limites de los saldos de créditos tributarios, una gravabilidad menor a la reinversión de utilidades y la posibilidad de deducir la remuneración del propietario de la pyme.

 

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Convenio con Uruguay: intercambio de información y doble imposición.

La semana pasada se ha hecho público el  convenio a que alude el titulo y se realizará una breve reseña del mismo.

1.- Intercambio de información a solicitud

Comprende la información que sea previsiblemente relevante para la administración y aplicación de la legislación interna sobre impuestos y asuntos penales tributarios de los firmantes. Aclara específicamente que no  incluye medidas dirigidas únicamente a la simple recolección de evidencias con carácter meramente especulativo: no se podrán solicitar listas de depositantes, de titulares de inmuebles o títulos y acciones o informaciones similares, lo que comúnmente se denomina “cazar en el zoológico” o, como lo denomina el convenio “excursiones de pesca”.

El convenio de intercambio de información se aplica a todos los impuestos nacionales vigentes o que se establezcan  con posterioridad y se añadan o que sustituyan a los vigentes.

La información a proporcionar, previo requerimiento de cada parte, es la que obre en poder de  bancos, otras instituciones financieras, propiedad de Sociedades, Sociedades Personales, fideicomisos, fundaciones y otras Personas. No obstante ello el Acuerdo no impone a las Partes contratantes la obligación de obtener o proporcionar información sobre la propiedad con respecto a Sociedades que cotizan en Bolsa o fondos o planes de inversión colectiva públicos, a menos que dicha Información pueda obtenerse sin ocasionar dificultades desproporcionadas.

Para solicitar información es necesario especificar, entre otras, la identidad de la persona sometida a inspección o investigación; el período respecto del cual se solicita la información; el fin tributario por el cual se solicita la misma, los motivos para creer que aquella es previsiblemente relevante para la administración y aplicación de los Impuestos de la Parte Requirente, con relación a la Persona antes identificada y una declaración que estipule que la Parte Requirente ha utilizado todos los medios disponibles en su propio territorio para obtener la información.

Se prevén mecanismos y plazos por los cuales la Parte que no hubiera podido brindar la información lo comunique a la otra Parte, así como la posibilidad de rechazar una solicitud, por ejemplo porque la Parte Requirente no haya utilizado todos los medios disponibles en su propio territorio para obtener la información.

2.- Mecanismo para evitar la doble imposición

Se aplica a las personas residentes en uno o en ambos Estados, según su legislación  interna, pero no a las que estén sujetas al tributo por rentas provenientes de fuentes ubicadas en el propio país o el patrimonio  allí ubicado.

El mecanismo para las situaciones de doble residencia considera como indicios dirimentes, en forma sucesiva, la tenencia de vivienda, el centro de intereses vitales, el Estado donde vive la persona habitualmente y su nacionalidad; en defecto de aquellos la cuestión deberá ser decidida de común acuerdo entre las partes.

Los impuestos comprendidos son los que se detallan seguidamente y los de naturaleza idéntica o análoga que se establezcan con posterioridad a la fecha de la firma del Acuerdo y que se añadan a los actuales o los sustituyan.

a)      En Argentina: a las Ganancias, a la Ganancia mínima presunta y sobre los Bienes personales.

b)     En Uruguay a las Rentas de las Actividades Económicas , a la Enajenación de Bienes Agropecuarios , a las Rentas de las Personas Físicas , a las Rentas de los No Residentes, de Asistencia a la Seguridad Social e Impuesto al Patrimonio.

La doble imposición de rentas y patrimonios se atenúa mediante el reconocimiento en el impuesto del país, de un crédito por el impuesto abonado en el otro país, que  no podrá exceder de la parte del impuesto sobre la renta o el patrimonio, calculado antes de la deducción correspondiente a las rentas o patrimonios sometidos a imposición en ese país

3.- Vigencia

Se prevé que el Acuerdo entre en vigencia treinta días después de recibida por la vía diplomática la última notificación mediante la cual las Partes se comuniquen haber cumplido con los procedimientos previstos en sus respectivas legislaciones para su entrada en vigor y tendrá duración indefinida, siendo aplicable desde ese momento en materia tributaria penal y, en todos los demás asuntos, para los períodos fiscales que inicien durante o después de esa fecha o, cuando no exista período fiscal, para los cobros de tributos que surjan en o después de esa fecha.

El acuerdo puede terminarse por una Parte mediante notificación escrita a la otra, a través de los correspondientes canales diplomáticos y cesará de tener efecto desde el primer día del mes siguiente a la finalización de un período de seis meses contados a partir de la fecha de recepción de la notificación de terminación por la otra Parte.

Acuerdo de intercambio de informacion

Ver también:

Criterios de la territorialidad y de la residencia. Un análisis crítico.

Disposiciones en materia de residencia.

Las ganancias de fuente argentina obtenidas por beneficiarios no residentes.

 

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Regalo de navidad de AFIP: nuevo régimen de percepciones

En el día de hoy se publico en el Boletín Oficial, la resolución AFIP 3240 que dispone realizar percepciones de impuesto a las ganancias, en los casos en que se adquieran divisas con el objeto de pagar compras de bienes en el exterior, por venderse a terceros países, no se ingresen a Argentina. Es probable que, en muchos casos, esas operaciones produzcan  utilidades de fuente extranjera, lo cual daría lugar situaciones curiosas tales como computar crédito por el impuesto extranjero y, además, deducir una percepción de impuesto argentino sobre la misma operación.

Lo habitual es que tanto retenciones como percepciones se practiquen sobre ganancias de fuente argentina; que opinan sobre esta nueva fuente de fondos que ha descubierto AFIP?

 

Posted by on diciembre 22, 2011 in impuesto a las ganancias

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La ley antievasion y la bancarización

Una nueva vuelta de tuerca a un conocido problema de colisión de normas. El conflicto se produce entre el art. 2 de la ley 25345 y el art. 34  de la ley de procedimiento; mientras que el primero  dispone que los pagos que no cumplan con la bancarización no serán computables, aun cuando el contribuyente  acredite la veracidad de las operaciones,  el segundo faculta a condicionar el cómputo de deducciones, créditos fiscales y demás efectos tributarios de interés del contribuyente, a la utilización de determinados medios de pago; además quienes no utilicen tales medios o formas de comprobación, quedan obligados a acreditar la veracidad de las operaciones para poder computar a su favor los conceptos indicados.

Como se observa se trata de dos disposiciones contradictorias, por lo cual son de imposible armonización y debe decidirse la prelación de una sobre otra. Estas situaciones se tratan según ciertas reglas conocidas, una de ellas es la de que la ley especial desplaza a la ley general y frecuentemente los tribunales han utilizado este principio para resolver las cuestiones que se les plantean.

Uno de estos casos (Mera Miguel Angel) fue sometido al Tribunal Fiscal cuya Sala B dijo que la interpretación debe resguardar el derecho de defensa del contribuyente y que, en el caso, el Fisco no había determinado la inexistencia de las operaciones; además la pericia contable había demostrado la corrección de los movimientos , decidiendo entonces el tribunal que el contribuyente tenía derecho a realizar las deducciones, así como a computar el crédito fiscal correspondiente a las compras pagadas efectivo, en la medida en que había acreditado la veracidad, de las operaciones.

Apelada dicha sentencia la Cámara (Sala V)  afirmo que,  las leyes, deben analizarse según: “…, el grado de especialidad con el que cada una de ellas singulariza el presupuesto de hecho y la correspondiente consecuencia jurídica respectiva, así como la ratio legis respectiva” y que cuando la ley antilavado niega al contribuyente la posibilidad de descontar los gastos efectivamente realizados para obtener o conservar las ganancias gravadas, el impuesto deja de recaer exclusivamente sobre las ganancias propiamente dichas, para alcanzar también a los gastos realizados para obtenerlas. Similares consideraciones realiza respecto del computo de los créditos fiscales en el IVA y, en  ambos casos, se altera el hecho imponible definido en las leyes que determinan la materia imponible y la medida de ella pues, en el primer caso, además de gravarse las ganancias reales también se gravan las ganancias aparentes o ficticias, mientras que en el segundo, también se grava el mayor valor agregado en la etapa anterior por el proveedor del responsable.

 

Posted by on noviembre 30, 2011 in Ley antievasion

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Concepto de devengado – Compañía Tucumana de Refrescos SA

La aplicación del criterio de devengado ha sido una de las cuestiones más debatidas de la ley de impuesto a las ganancias. Ello ha ocurrido porque, la pretendida falta de definición del mismo, ha hecho que muchos autores se inclinaran por utilizar el concepto contable.

En diversas oportunidades hemos mantenido la posición contraria (p.e. en el Libro de Impuesto a las Ganancias), basados en que el principio de legalidad exige que dicho momento surja de la ley y no de interpretación alguna.

Recientemente se ha pronunciado sobre el tema la Suprema Corte de Justicia de la Nación,  en autos Compañía Tucumana de Refrescos SA.

La cuestión versaba sobre un contrato entre la distribuidora de refrescos y los comercios que los vendían y consistía en que la primera se obligaba a realizar un apoyo comercial publicitario a cambio de la venta exclusiva de sus productos por un  periodo de 3 años.

El contribuyente dedujo el gasto en el periodo en que lo incurrió y el Fisco, invocando el criterio de devengado, realizó una determinación de oficio sosteniendo que el gasto  se debe deducir en el tiempo del contrato

Sometida la cuestión al Tribunal Fiscal, la Sala A la dio la razón al Fisco, llegado el caso en apelación a la Cámara la Sala IV de la misma ratificó lo decidido por el Tribunal Fiscal.

La empresa recurrente interpuso recurso extraordinario ante la Corte y la Procuradora Fiscal dictamino en el sentido de que “se trato de un gasto cuyo devengamiento se produjo en el momento en que se incurrió, por lo que correspondía deducirlo íntegramente en el ejercicio correspondiente a dicho instante.

El Alto Tribunal decidió revocar el fallo y, además, dijo que “devengar” es un  concepto general del derecho empleado usualmente para dar cuenta de la circunstancia misma del nacimiento u origen de un derecho. Queda entonces el tema planteado.

 

Posted by on octubre 1, 2011 in impuesto a las ganancias

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