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Dictamen (DATyJ) 7/80

Dictamen Nº 7/1980

Dirección de Asuntos Técnicos y Jurídicos

07 de Mayo de 1980


DATOS DE PUBLICACIÓN

Boletín Nº 321, Septiembre de 1980

Carpeta Nº 11, página 99

ASUNTO

IMPUESTO A LAS GANANCIAS – Concepto fiscal de Empresa.


TEXTO

I.- Dado que la actual legislación tributaria ha incorporado de modo bastante generalizado, dentro de su contexto, la figura de “empresa” como responsable obligado en distintos gravámenes, se ha hecho llegar a esa Dirección, por diversos medios, la inquietud acerca de la acepción que, dentro del lenguaje fiscal, cabe acordar a tal vocablo para su correcta ubicación, ya que no se cuenta con una definición legal o reglamentaria que llegue a fijar el alcance y la interpretación atribuible a tales efectos. Por otra parte, las IX Jornadas Tributarias recomendaron la delimitación del concepto de “empresa”.

Requerida la intervención de este Departamento a los fines explicitados, se interpreta que tal definición debe basarse en lo que sobre el particular ha establecido de algún modo la doctrina de distintas disciplinas científicas, pero enfocado desde la óptica del derecho tributario y haciendo uso del mismo para salvar aquellas diferencias conceptuales en el alcance que cada una de ellas acuerda a dicho concepto, en función de la materia específica para la que se emitiera.

II.- De una escueta síntesis de los conceptos doctrinarios consultados podemos citar los siguientes:

El doctor Marcos Satanowsky, en su “Tratado de Derecho Comercial”, define ampliamente a la empresa comercial -págs. 189 a 263- de las que se extrae: “Existe empresa cuando, económicamente, es considerada como tal. Es el organismo económico que atribuye el carácter objetivamente comercial a los actos y a los hechos jurídicos, que son de su manifestación”, pág. 190/1 a).

En cuanto a la distinción entre empresario y artesano dice el mismo autor: “Se diferencian por la organización y por el factor preponderante de la labor personal del segundo”(pág.193).

Picchio: (R.D.C. año 1921, t.1, pág.663), dice que “la empresa es una organización sistemática de actividades y de medios apta para determinar una serie dotable de negocios jurídicos y teniendo por fin proporcionar a otros utilidad de variada naturaleza”.

Carlos M. Giuliani Fonrouge en su obra “Derecho Financiero”, expresa que “la Legislación Tributaria unas veces emplea el término “empresa” como sinónimo de explotación comercial, en tanto en otros casos le da el significado de “ente jurídico”, no faltando situaciones en que una misma disposición utiliza la expresión en ambos sentidos”.

Al definir a la empresa este mismo autor dice que debe contener: “organización de la actividad humana, propósito de lucro, empleo de elementos materiales y riesgo”.

El mismo expresa en una nota publicada en la revista “La Ley” (tomo 68, pág.507) intitulada “El sujeto de la obligación fiscal y el concepto de empresa en el Impuesto a los Beneficios Extraordinarios”, que desde el punto de vista económico o del jurídico, no hay sinonimia entre los términos “empresa” y “explotación”. El primero asume carácter genérico que comprende al segundo, como asimismo al “establecimiento” o “negocio” que propiamente corresponde a un elemento de aquélla. “La empresa es generalmente llamada, como recuerda Ripert, la unidad ecónómica de producción, pero sin confundirla con la explotación, que tiene significado técnico restringido, ya que paralelamente al ciclo de la explotación existen otras actividades que han dado en llamarse acíclicas y que corresponden a las demás que pueda desarrollar la empresa (actividades similares o complementarias, etc.)”.

Waldemar Arecha, en “La Empresa Comercial”, define el concepto de empresa como la unidad en la cual se manifiesta la organización del trabajo plurilateral aplicado sobre la riqueza para producir un resultado y considerando empresa comercial a la que intermedia en la circulación de los bienes, o en el trabajo ajeno, o en el cambio de eventos, así como la que emplea valores industriales.

Zabala Rodríguez, en su “Derecho de Empresa”, desarrolla el tema “Presupuestos del Concepto Jurídico de Empresa” -pág. 94- y los menciona como:

a) Organización.

b) Capacitación.

c) Orientación y función social con que debe medirse: a) la lucratividad: capital y relaciones entre los componentes socios o propietarios de la empresa; b) las relaciones con los empleados; c) los servicios y relaciones con la clientela; d) las relaciones con el Estado y la comunidad.

“Ese complejo de presupuestos y relaciones -agrega el autor- no es una simple agrupación de capital y de trabajo, rasgos de la tradicional definición de la empresa económica, sino algo mucho más complejo y al mismo tiempo más perfecto que una simple agrupación económica”.

La Enciclopedia Jurídica OMEBA -Tomo X, pág. 55- expresa que “Ya en el campo de la Economía, la empresa es definida como la organización técnico-económica que se propone producir, mediante la combinación de diversos elementos -naturaleza, trabajo y capital- bienes o servicios destinados al cambio (venta) con esperanza de obtener beneficios, corriendo los riesgos por cuenta del empresario, esto es, de aquél que reúne, coordina y dirige esos elementos bajo su responsabilidad; y también como el organismo que tiene por objeto reunir los diversos factores de la producción, para combinarlos en tal forma que proporcionen los bienes indispensables para satisfacer nuestras necesidades. El empresario es la persona que tiene a su cargo la empresa”.

Además dice en la pág. 57-6: “En Economía se concibe a la empresa como “la organización económica aislada e independiente de un proceso de producción” y al empresario como “aquella persona que funda, posee, dirige y obtiene una determinada ganancia o pérdida de una tal organización, constituyendo la forma de la producción capitalista destinada al comercio para la consecución de la mayor ganancia posible, siendo al mismo tiempo la forma mercantil de la producción”. “La característica esencial de la empresa es el riesgo de la producción ante los términos desconocidos en que habrá de efectuarse la venta …”. “En su concepto económico, la empresa es “el organismo que une y coordina los varios elementos de la producción y los dirige a realizarlos”, efectuando la fabricación de determinados bienes o la prestación de ciertos servicios requeridos por la sociedad, a través de la adecuada combinación de los medios de producción -capital- y de los agentes de producción – trabajo- siendo el eje de todo el mecanismo económico, convergiendo allí todos los factores de la producción”.

Enciclopedia OMEBA de Contabilidad y Finanzas (Tomo 2) señala a la “empresa” como “sinónimo de casa de comercio, sociedad mercantil o industrial, cuando define a la organización que tiene por objeto producir, distribuir o transportar productos en masa. Organismo económico que, mediante la combinación del capital y el trabajo, elabora, transporta y/o distribuye los productos entre los consumidores, de tal manera que por medio de la inversión del capital en bienes instrumentales o directos obtiene o pone a disposición con la colaboración del trabajo (y las fuerzas naturales en algunos casos) bienes de consumo que, al venderlos o transportarlos, le permiten obtener de nuevo el capital más una utilidad que es el objeto de la misma”.

“Lo que caracteriza a la empresa no es necesariamente su importancia económica, pues puede reducirse a un propietario individual con pocos recursos, sino su propósito lucrativo y el riesgo que supone toda actividad especulativa”.

La misma enciclopedia define al empresario como “El que organiza por su cuenta, dirige y toma a su cargo una empresa u obra”.

Por su parte la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires ha definido también el concepto de empresa desde el punto de vista impositivo (Revista “La Información” número 11 – Nov. de 1979 – N° 599) como “El ejercicio de una actividad económica organizada que requiriendo el concurso de capital, tienda a la producción o cambio de bienes o prestación de servicios con fines de lucro y que lleve implícita la asunción de riesgos empresario por parte de quien lo realiza”.

En las “Normas complementarias de Impuestos Internos” -Art.67- se considera que “Las empresas de transporte para las cuales la ley impone determinadas obligaciones, son aquellas entidades organizadas que presuponen una serie de actos coordinados y que se caracterizan por un conjunto de elementos que las definen como tales”.

Además de las definiciones transcriptas, este Organismo, en oportunidad de pronunciarse respecto del alcance de lo dispuesto por el Art.2°, Inc. c) última parte, de la Ley de Impuesto sobre los Capitales, definió como empresario de servicios a tales fines a “la persona física o sucesión indivisa titular de un capital que, a nombre propio y bajo su responsabilidad jurídica y económica, asume con intención de lucro la prestación habitual de servicios técnicos, cientificos o profesionales y organiza, dirige y solventa con ese fin, el trabajo remunerado de otras personas, aunque no resulta imprescindible la existencia de dependientes para su configuración”. “Por el contrario no quedan comprendidos dentro de tal concepto, aquellos profesionales, técnicos o científicos, cuya actividad sea de carácter exclusivamente personal, aún cuando para su desempeño cuenten con el concurso de personas que realicen tareas auxiliares o de apoyo, en tanto dichas tareas no importen la prestación misma del servicio o una fase específica en su ejecución”.

III.- Surge de todo lo expuesto que la definición del vocablo “empresa” debe quedar claramente separada de la de “sociedad”, por cuanto cada uno de ellos abarca un ámbito distinto, si bien es posible la confusión a causa de que la gran mayoría de las empresas comerciales adoptan formas societarias, debiéndose diferenciar entre la empresa en sí misma y la persona que detenta su propiedad, sin perjuicio de la íntima conexión que los une.

Consecuentemente este Departamento Asesoría Técnica entiende que a todos los efectos fiscales el término “empresa” podría definirse como la “Organización industrial, comercial, financiera, de servicios, profesional, agropecuaria o de cualquier otra índole que, generada para el ejercicio habitual de una actividad económica basada en la producción, extracción o cambio de bienes o en la prestación de servicios, utiliza como elemento fundamental para el cumplimiento de dicho fin la inversión del capital y/o el aporte de mano de obra, asumiendo en la obtención del beneficio el riesgo propio de la actividad que desarrolla”.


FIRMANTES

JOSE LOPEZ LADO Jefe Departamento Asesoría Técnica CONFORME: JOSE ANTONIO ZUANICH Director (Int.) Dirección Asuntos Técnicos y Jurídicos

Antecedentes:

VER: Marcos Satanowsky, “Tratado de Derecho Comercial”, -págs. 189 a 263- .

 

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